Tal vez sea una de las preguntas que más se están haciendo en la actualidad los compradores de un coche nuevo. Las ventas de PHEV son las que más aumentan y también la oferta en el mercado, que ha pasado de tener un par de alternativas a contar con una versión PHEV casi en cada gama de modelos.

Hace unos años era muy sencillo decidirse por un tipo de tecnología para movernos. Las alternativas que había eran diésel o gasolina. En la actualidad la cosa se complica y a estos dos tipos de combustible se suman las posibles electrificaciones que existen: micro híbridoshíbridos autorrecargables, híbridos enchufableseléctricos de baterías o eléctricos de pila de combustible. En este artículo vamos a ver cuándo nos compensa un híbrido enchufable.

En principio, los híbridos enchufables son una alternativa que suele ser la que cubre las necesidades de los que solían comprar los diésel, porque permiten largos desplazamientos sin problemas de recarga y ahorrar mucho en el día a día.

Cuantos más kilómetros más ahorraremos con los PHEV, pero para que así sea, esos kilómetros deben hacerse de una forma muy concreta. No es lo mismo hacer 25.000 km anuales recorriendo los fines de semana largas rutas de 600 km que hacer 25.000 km anuales a razón de 60 km diarios. En el primer caso con el PHEV no sólo no ahorraremos sino que perderemos dinero, en el segundo sí podremos ahorrar con un PHEV.

¿Qué debemos tener en cuenta al comprar un PHEV?

Hay tres factores que son los que más nos van a condicionar el poder determinar si nuestro coche deberá ser un PHEV o no:

  • Posibilidad de recarga diaria: si no podemos disponer de un punto de recarga en nuestro domicilio o lugar de trabajo para recargar el coche cada día, no nos compensará nunca un PHEV. Con los híbridos enchufables ahorraremos dinero si los usamos todo lo posible en modo eléctrico y, para ello, tendremos que tener las baterías cargadas a tope cada día. Si necesitamos pagar la electricidad más cara en los puntos de recarga externos, no ahorraremos.
  • Kilómetros: si no hacemos kilómetros apenas con el coche tampoco podremos amortizar un PHEV. Los híbridos enchufables suelen ser entre diez y quince mil euros más caros que un modelo equivalente no enchufable. Para amortizar esa diferencia deberemos usarlo en modo eléctrico muchos kilómetros.
  • Uso diario: lo importante, más que los kilómetros, es cómo hacemos esos kilómetros. Si todos los días hacemos en el entorno de 50 o 60 km, sí nos compensará porque usaremos el coche casi siempre en modo eléctrico, con un coste mucho más bajo de la energía eléctrica que de la energía fósil. En cambio, si hacemos recorridos frecuentes de largas distancias, apenas aprovecharemos en cada desplazamiento ese bajo coste de la energía eléctrica.

En resumen, si puedes instalar un punto de recarga propio y si haces a diario entre 40 y 60 km es muy probable que la mejor alternativa para ti sí sea un PHEV, especialmente si parte de esos kilómetros se realizan en ciudad y, sobre todo, en grandes ciudades con zonas de bajas emisiones y restricciones de tráfico.